Me lo contó Paola: Los Jefes


Por Paola Tinoco

 

Aterrizaje en Culiacán. Un hombre alto y moreno recibió a una mujer zombie cargada de libros hasta los dientes. El morenazo era Elmer Mendoza, la mula que arrastraba maletas con libros era yo. Y estaba zombie porque abordé uno de esos vuelos baratos que por atreverte a volar a las 5 de la mañana te rebajan el treinta por ciento del costo del boleto. No sé qué cara tendría, aparte del desvelo, que Elmer preguntó si tenía hambre. Dije que sí. En el camino a encontrar un desayunador de su confianza, hablábamos nuestro amigo Daniel Sada, viejo conocido de esos rumbos y el culpable de que llevara yo aquella carga preciosa en las maletas. Elmer condujo hasta un lugar que sin él, jamás podría localizar. Se llamaba El Gallo II. No parecía un restaurante en forma sino una casa particular con un gran patio adecuado para comer y beber. No, me aclaró Elmer, aquí solo se desayuna.

*

El desayuno era del estilo que prefiero en todos los casos: abundante. Un plato de cuarenta centímetros de largo, ovalado, atiborrado de huevo en diferentes presentaciones, frijoles. Carne asada, huarache o (también podría ser “y”) chilaquiles. Qué portento de brunch, pensé al caminar entre las mesas llenas de comensales que no separaban los ojos de su plato con justa razón. Por fin llegamos a la mesa que nos asignaron, junto a un gallo de metal, y al fondo había una mesa apartada del resto, con cuatro sujetos ensombrerados y serios. Voltearon hacia nosotros e inclinaron sus sombreros en señal de saludo. Elmer respondió al saludo y nos sentamos a comer.

ACAPULCO, 8 AÑOS DESPUÉS

Nunca había estado en Las Brisas. Había conocido un Acapulco más lumpen, creo, muy diferente a este con colinas por las cuales subir y bajar en un carrito de golf digno de Barbie Malibú. No me molestaba para nada ser transportada en unidades rosa pastel que en su ir y venir dejaban al descubierto un paisaje marítimo deslumbrante. Era gozoso tener cenas entrañables con amigos que igual que yo, llevaban su libro a presentar. Una de esas noches de vino chileno compartí mesa con Elmer Mendoza y recordábamos los buenos desayunos del Gallo II en Culiacán. Antes no se lo pregunté, pero ahora me animé a hacerlo. Quiénes eran los hombres que te saludaron al llegar al Gallo II, pregunté. Con esa sonrisa pacífica que lo caracteriza, Elmer se dirigió a mí regresando una pregunta ¿Para qué quieres saber? Pura curiosidad, respondí. Eran unos jefes, dijo sin agregar más.

Paola
Paola Tinoco
Paola Tinoco es escritora y promotora cultural. Sus cuentos y crónicas han sido publicados en Playboy, Marvin, Esquire, Soho, Laberinto Milenio y diversas antologías en México, España y América Latina. Actualmente es directora de comunicación de Colofón SA de CV y vocera de Anagrama, Siruela, Acantilado, Galaxia Gutenberg y Páginas de espuma. Recientemente se publicaron sus libros Más de lo que te imaginas (compilado para Cal y arena) Mexicanos en una nuez (compilado para Posdata) y Oficios ejemplares (Páginas de espuma). Su programa de radio GULA se trasmite por Ibero 90.9.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s