La palabra de Gabriela: Mictlán, lecciones de nado en mi camino a casa


Por Gabriela Pérez

Para llegar a mí, tomo un tren. El camino a uno mismo, me dicen, es hermoso, pero como todo lo que vale la pena en la vida, recorrerlo implica un arduo trabajo. Hay nueve paradas, y a diferencia de otros pasajeros que sentados en su lugar miran el paisaje a través de las ventanillas; yo camino de un lado a otro en el vagón, paso por el balcón entre vagones, algunas veces regreso y otras sigo avanzando. Bajo, por supuesto, en cada parada. ¿De qué sirve un viaje si uno no está dispuesto a conocer?

Parada 1: Itzcuintlán, donde habita el perro

Los responsables aquí eran hermosos seres, los Xoloitzcuintle, consagrados de Xólotl, quien en el pasado fuese el custodio del Sol pero que está, desde hace mucho, en Mictlán. En este paraje los viajantes tendrían que cruzar el ancho río Apanohuacalhuia. Yo paso fácil, a las orillas vagan los que no habían sido dignos porque en vida habían maltratado a algún perro.

Parada 2: Tepeme, lugar en que se juntan las montañas

Existían aquí dos enormes cerros que se abrían y se cerraban chocándose entre sí de manera continua. Después de haber cruzado el río Apanohuacalhuia, se tenía que buscar el momento propicio para cruzar estos cerros sin ser triturado.

Parada 3: Itztépetl, la montaña de obsidiana

En esta región se encontraba un gigantesco cerro cubierto de filosos pedernales que desgarraban a quienes tenían que atravesarlo. Es la residencia de Itztlacoliuhqui, guardián de la obsidiana. Señor del castigo, quien en el pasado fuese el custodio del Sol durante las horas matutinas. A continuación, se encontraba un extenso complejo llamado Itzehecáyan, dividido en dos regiones con fuertes vientos, indispensables para que arrojásemos todas las pertenencias. Vientos tan fuertes que levantaban piedras y cortaban a algunos en pedacitos.

Parada 4: Cehuelóyan, lugar donde hay mucha nieve

Es la primera región del extenso complejo Itzehecáyan, área congelada con ocho collados de piedras con aristas cortantes y donde siempre caía nieve. Es la residencia del viento frío del Norte, quien traía el invierno desde el Mictlán hasta la Tierra. Era muy fuerte y de violento carácter.

Parada 5: Pancuetlacalóyan, lugar donde la persona se voltea como bandera

Es la segunda región del extenso complejo Itzehecáyan, al pie del último collado del Cehuelóyan, ahí comenzaba un área desértica de difícil movimiento, con ocho páramos donde no existía la gravedad, y de nuevo se estaba a merced de los vientos. Te regresan o te llevan de un lado a otro, como bandera, hasta que finalmente logras salir del sendero.

Parada 6: Temiminalóyan, lugar donde te flechan saetas

Me encuentro en un extenso sendero en cuyos lados manos invisibles enviaban puntiagudas saetas para acribillarme. Son las saetas perdidas durante batallas. Las debía evitar para no irme desangrando.

Parada 7: Temiminalóyan, lugar donde te comen el corazón

Habitaban aquí fieras salvajes que abrían los pechos de los paseantes para comerles el corazón. Al salir del sendero me encontré con un jaguar hambriento.

Parada 8: Apanohuayán, lugar donde se tiene que cruzar agua

Región donde se encontraba la desembocadura del río Apanhuiayo, una masa acuática de aguas negras donde habitaba Xochitónal, una bella lagartija verde y gigante. Ya sin corazón, me debatí por largo rato en las aguas negras para salir y no ser devorada por ella, pero, ahí no acabarían mis penas pues tendría que atravesar un extenso valle lleno de nueve hondos ríos, los nueve ríos adyacentes del ancho río Apanhuiayo, los ríos de los nueve estados de la conciencia. ¡Carajo! Y yo sin saber nadar…

Parada 9: Chiconahualoyán, lugar donde se tienen nueve aguas

En ésta región me enceguecía la niebla grisácea. Muchos otros estaban perdidos, se escuchaban sus lamentos mientras se ahogaban en uno de los nueve estados de la conciencia:

1) Paradójicamente debía luchar por sobrevivir, reflexionar sobre mi existencia, batallar para seguir. 2) Es como si actuara mecánicamente, sin aplicar el pensamiento en lo que hacía. 3) El deseo de importancia me domina. Para pasar tenía que darme cuenta de que si no hubiera estado ciega, mi vida hubiese sido más próspera internamente. 4) Aquí llega la claridad, me doy cuenta de que siempre alguien estuvo ahí, veo cuál era mi visión y mi meta. 5) En los primeros niveles se puede ver el orden interno y los segundos niveles se vería el orden externo, se está aquí a medio camino. 6) Debía sostenerme ahora entre otros, una vez que una persona se vuelve exitosa, se da cuenta de que otros pueden ir por la misma meta, y ayudar o pedir ayuda no impide tu cometido sino te fortalece. 7) Pasar por aquí es muy difícil. Se debe fluir, es ese el cometido. 8)Ya en un estado de plenitud, de conexión con todo en la tierra, con todo lo que me rodeó. 9) Mi casa. Llego por fin. La unidad, donde no hay división dentro o fuera, soy uno con todo.

Mi maestro de nado no fue un motivador de tercera. Mi instructor en el sacrificio gladiatorio fue un volador de primera, no de Papantla, mi volador es un totonaco de Cuetzalan.

Gaby
Gabriela Pérez
Elda Gabriela Pérez Aguirre nació en la Ciudad de México, el 6 de marzo de 1976. Estudió Química en la UNAM; por pasión, es profesora de ciencias, en el Instituto Escuela y autora de distintos libros de texto, de química y física para secundaria y bachillerado. Conformó parte del equipo de ciencias del Instituto Latinoamericano Comunicación Educativa, como autora de libros de texto y de guiones para Telesecundaria, fue editora de la revista Ciencias, de la UNAM. Participó en la Escuela Dinámica de Escritores de Mario Bellatin y ha conducido el programa Tripulación nocturna de Radio Efímera. Luego de colaborar con la editorial Taller Ditoria en el área de difusión y promoción, fue fundadora y editora de Auieo ediciones y de Los Libros del Sargento.
Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. La parada 7 tiene equivocado el nombre. El correcto es • Teyollocualóyan.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s