El mayor peligro que enfrenta Shakespeare es la tendencia de reducirlo a notas enciclopédicas


Por Huemanzin Rodríguez

Cuando la gente ignora las obras de Shakespeare, no nos está diciendo “soy un ignorante”, lo que nos está diciendo es: “Me he creído la reducción que se ha hecho de este autor a lo largo de la Historia”. Pues ese el mayor peligro que enfrenta Shakespeare, la tendencia de reducirlo a notas enciclopédicas, hacerlo moneda corriente de cualquiera que se quiera dar ínfulas de capacidad intelectual. ¡Qué flojera! Yo creo que los clásicos son aquellos que se renuevan con nosotros. Que nos impulsan a renovarnos con ellos y que logran trascender incluso su renovación con nosotros para una nueva generación: Alfredo Michel Modenessi.

Alfredo Michel Modenessi ha sido el traductor de Shakespeare en habla hispana, sus trabajos se publican lo mismo en España que en México. Es doctor en Literatura comparada por la UNAM, formó parte del equipo de entrenadores del equipo de Fútbol Americano Los Pumas y es, desde 2015, director del Centro de Estudios Mexicanos en Reino Unido. Es asesor del British Council en el programa de actividades en México Shakespeare Lives y colabora en las actividades organizadas en la ciudad natal del poeta y dramaturgo, para la conmemoración de su 400 aniversario luctuoso.

De tus traducciones de la obra de Shakespeare, ¿cuál es la que más te emociona?

Yo tengo un par de favoritas, una que estoy haciendo en este momento que es mi favorita en todos los sentidos porque es la que más me gusta utilizar para mis clases en la universidad y es con la que más tengo historia personal, se trata de Macbeth, es un monstruo de texto y es muy impresionante acercarse a él. La otra no es muy conocida pero debería de serlo, se llama Love’s labour’s lost, por lo común y dada la existencia de un canon muy establecido desde los años 20 en la lengua española en las traducciones de Luis Astrana Marín (1888-1959), si alguna vez la gente se la encuentra será con el título “Trabajos de amor perdido”, que es una traducción muy literal. Yo la he traducido y le he puesto un título distinto dos veces, porque la he hecho dos veces, una para una puesta en escena mexicana hace mucho tiempo y la otra para publicarse en España, recientemente.

Michel Modenessi forma parte del grupo de traductores que participa en las nuevas versiones de las obras de Shakespeare en editorial Espasa, que sustituyen las viejas traducciones de Luis Astrana Marín. Esta nueva colección está dirigida por Ángel Luis Pujante, destacado académico de la Universidad de Murcia.

Tuve la fortuna de ser invitado para terminar el proyecto y una de mis colaboraciones fue Love’s labour’s lost. En España le puse “Afanes de amor en vano” y en México la llamé “El vano afán del amor”, para una producción de José Caballero que fue una puesta muy agradable. Lo atractivo de esta obra es lo endemoniada que resulta respecto al lenguaje, es la obra con el mayor juego de palabras en Shakespeare, impresionante. Pero además desde el ras del suelo hasta los cielos.

¿Qué quieres decir con esto?

Es difícil de explicar pero, para ponértelo en una equivalencia mexicana, Shakespeare era Cantinflas y más allá de Sor Juana. ¡Al mismo tiempo! Y hasta peor que Cantinflas, era el Chicote. Esa obra te obliga a ir al infierno más sucio de los albures -que es delicioso, hasta ciertas exquisiteces poéticas como escribir un soneto a la usanza más renacentista posible, sin utilizar un lenguaje renacentista sino un lenguaje que le sirva a tu lector contemporáneo pero que siga todos los lineamientos. Fue un desafío muy grande.

Con respecto a las traducciones, ¿crees que cada generación necesita su propio Shakespeare?

Está la necesidad de renovar, y yo iría más lejos, cada producción necesita un tratamiento distinto del texto. Porque a final de cuentas eso es lo que pasa con el teatro, y una de las cosas que la gente suele olvidar de Shakespeare es que él era un dramaturgo. Los textos shakesperianos son grandes conglomerados poéticos pero que sólo son índices para otro gran conglomerado, como se dice en Love’s labour’s lost: A feast of lenguages… En este caso, por supuesto no sólo el textual o el verbal, también los lenguajes escénicos. Eso no se puede olvidar.

Los textos desde donde traducimos a Shakespeare, son los textos que los editores y los grandes conocedores de Shakespeare nos dan, no representan más que el estado de ese texto en cierto momento en que se usó y se manejó de esa manera. Pero nada te garantiza que ese texto se haya usado de esa manera exacta para el montaje o que Shakespeare haya querido que se preservara tal cual.

 Además, se sabe que él siempre modificaba sus textos, se han encontrado libretos de obras muy conocidas con varios cambios.

Eso es más que evidente, y los textos mismos te dan testimonio de eso. En la actualidad los editores, los grandes eruditos de Shakespeare ya no hacen lo que antes se hacía, que era, de los tres textos fundamentales que existen del Hamlet crear uno, y decir: Éste es el más grande texto de Hamlet que se haya escrito jamás… Pero, ¿por qué? Esos son criterios de una bibliografía decimonónica.

Ahora una gran editora shakespeariana como lo es Ann Thompson, editó recientemente Hamlet para la respetada colección Arts and Shakespeare, ella colocó como volumen central de la colección, uno de los tres textos existentes, el que tiene más o menos el consenso “depurado”; y en otro volumen están los otros dos textos.

De hecho, recuerdo que en una conferencia en Guanajuato dijiste que una de las frases más famosas de Shakespeare, no era originalmente como hoy la conocemos.

 En general no se sabe que la frase más famosa en la historia de la literatura occidental: To be or not to be, that is the question, no es la “original”. En el sentido de que la primera vez que esa obra se publicó no dice así, es: To be or not to be. Ay there’s a point… ¿Hemos estado perdidos todo este tiempo? Pues, un poquito, pero no hay que angustiarse por eso, la gente se angustia un montón. Al contrario, la variedad es riqueza.

Juan Villoro (1) hizo un ensayo muy interesante sobre la traducción de Tomás Segovia (1927-2011), porque Segovia dice: Ser o no ser, de eso se trata… que por cierto es algo que un español ya había antes utilizado. Es algo que te mueve, buscas las opciones. Villoro ensalza la decisión de Segovia –maravilloso poeta y traductor, de utilizarlo así en ese texto. Esa es una opción de tantas que ha tenido Shakespeare, como nos lo dice claramente con: To be or not to be, that is the question o To be or not to be Ay there’s a point. De eso se trata.

La gran literatura no tiene por qué ser anquilosada, anclada, inamovible, mucho menos en la dramaturgia. A final de cuentas, cada puesta en escena es una versión nueva de algo que está vivo.

¿Continúa vigente la división que se ha hecho de la obra de Shakespeare en comedias, historias y tragedias?

Originalmente la primera gran colección con las de obras de Shakespeare, que salió siete años después de su muerte, fue compilada por sus colegas actores, sus grandes amigos, se dividió así: The comedies, histories and tragedies of mister William Shakespeare.

Estas grandes divisiones responden bien, pero al mismo tiempo hay muchas aristas. El mercader de Venecia es una comedia pero con todos estos tonos oscuros brutales y el gran conflicto de un personaje: Shylock, el judío prestamista que le quiere quitar una libra de carne a Antonio, el mercader de Venecia. En un acto que no necesariamente es chistoso.

En Medida por medida, que la acabo de terminar para un montaje que va hacer Mauricio García Lozano, encuentras una de las obras más oscuras de Shakespeare, es bellísima también. Y te hace bromas de algo que a los mexicanos les va a resultar común y muy significativo: descabezamientos en las cárceles. Gente que al meterla a la cárcel le dicen: Te puedes librar de esto si te conviertes en el asistente del verdugo. ¿Cómo la ves?… Entonces responden: Señor, si esto me va a sacar del problema, ¡con todo gusto! Yo corto cabezas, no se preocupe… Te das cuenta de eso y ves que está en una comedia, pero una sus comedias que llamamos oscuras, problemáticas como se les ha dicho. Dentro de esas tres grandes divisiones hay un montón de recovecos.

Porque ciertas obras históricas son tragicomedias como Enrique IV, que montó la Compañía Nacional de Teatro. Y otras son tragedias como Ricardo III. Hay variantes, Ricardo II es una gran tragedia mientras que Enrique V es una gran tragicomedia. Genéricamente puedes hacer una serie de divisiones que afectan pero, como fueron agrupadas en un principio es la división convencional.

Este 2016 conmemoramos los 400 años de las muertes de Shakespeare y Cervantes. ¿Tienen algo en común?

Hace 400 años los dos murieron en la misma fecha, no en el mismo día, lo hemos platicado ya antes, es por la diferencia de los calendarios que usaban.

Ahora bien, nunca se conocieron. Y desde hace 400 años se especula la existencia de una obra de Shakespeare titulada “El Cardenio” basada en personajes de El Quijote. Shakespeare fue un gran devorador de textos. Sabemos que, por supuesto, hubo en algún momento un texto de su factura que tuvo que ver con un asunto cervantino. Ese texto no existe, lo siento mucho, no existe por más que se promueva o se presuma que El Cardenio existe, que está localizado, no es cierto. Lo siento mucho pero no es cierto. Sí existió pero no se ha localizado.

Cervantes sí fue traducido al inglés en un momento en el que Shakespeare sí hubiera podido conocerlo. Pero, ¿Shakespeare traducido al español? ¿Sabes cuándo Shakespeare fue traducido al español? En 1772. Y ese Hamlet es una traducción hecha desde una adaptación francesa, la primera traducción directa del inglés al español es de 1798, o sea, rayando el siglo XIX. Esto no obsta, para que se pueda especular acerca de transmisión textual que no pasara por la traducción. Es decir, que hubiera un flujo, alguna circulación de textos de algún modo, de algún momento. Pero eso, es materia de investigación que por lo pronto no ha dado ningún resultado.

El mayor peligro para Shakespeare

¡Oh! El mayor peligro es idolatrarlo, ponerlo en un pedestal, hacerle al decimonónico de “el poeta más grande que haya conocido el alma humana”. ¡Ay! ¡Qué lata! Y por desgracia, tanta gente en nuestro medio, en nuestro país no puede ver a Shakespeare de otra manera. Haber, esto no quiere decir que no sea el extraordinario dramaturgo, que sus temas no sean maravillosos, que sus personajes, que su poesía, ¡todo! Pero no lo reduzcas. Y sobre todo ¿sabes cuál es el problema? Yo lo comparo a esto, la gente que va y está frente a esa pintura, y lo único que leyó fue la ficha, la cédula. ¡Esta es la famosa! ¡Y se va! ¿Me entiendes?

¿Actualmente en qué proyectos shakesperianos trabajas?

Entregué la traducción de Medida por medida, para una producción que va a estrenarse como parte del año Shakespeare Lives este 2016. Voy a tener la fortuna de que tres de mis traducciones estén en cartelera, dos al mismo tiempo, las dos con Mauricio García Lozano: Ricardo III y Medida por medida que la acabo de entregar. Y después de eso ahora mismo estoy revisando Macbeth y Mauricio anda enloquecido quiere que hagamos Romeo y Julieta en algún momento.

En otra tesitura, todavía me faltan dos años más de trabajo para el libro sobre la presencia de Shakespeare en el cine mexicano, porque es un área muy interesante, tengo publicadas tres o cuatro cosas al respecto, hay que desarrollarlas más. Yo creo que de toda Latinoamérica, el cine mexicano es el que tiene la mayor cantidad de guiños y representaciones de textos shakesperianos o influencia de textos shakespearianos en ciertas películas. Hay unas que son muy claras como el Romeo y Julieta de Cantinflas, Huapango de Iván Lipkes que está basada en Otello, hay otras en las que los autores como Carlos Cuarón –me consta por razones académicas, hacen una serie de guiños muy importantes como podemos ver en Besos de Azúcar. Hay una película que se llama El Charro y la Dama que es La Fierecilla Domada, hay un montón, muchas muy evidentes, otras no tantos. Y hay que saber jalar los hilos porque a veces están ocultos. Pero yo creo que hay mucho material, mucho.

Es un proyecto muy importante para mí y lo publicaría en inglés, fuera de México, tengo ya un par de opciones. Pero me encantaría tener una traducción que se pueda manejar en español pues a final de cuentas es nuestra tradición cinematográfica.

¿Y actividades académicas por los 400 años?

Vamos a tener un congreso magno a finales de julio y principios de agosto, tendrá dos partes, la primera es en Stratford-upon-avon, el pueblo donde nació Shakespeare y donde radican varios espacios especiales como el Shakespeare Center, que maneja todo lo que fueron sus propiedades, la casa en donde se supone nació y ese tipo de cosas. Y el Shakespeare Institute, que es realmente el gran instituto especializado de la Universidad de Birmingham. Ellos, junto a la Royal Shakespeare Company, el Globe, King’s, College London y otras instancias promueven este congresos que es sensacional, hay invitados maravillosos, habrá charlas, mesas redondas, seminarios, un montón de cosas en lo académico. Lo académico va a ir acompañado de un programa de teatro pues están implicados el Globe y la Royal Shakespeare Company. King’s College London, una de las más prestigiadas agrupaciones de Londres tiene su propio programa, cada universidad tiene su propio programa, cada escuela estará haciendo algo.

 

Huemanzin Rodríguez es reportero, conductor y productor de televisión. Su carrera en la televisión cultural comenzó desde que era un niño. @huemanzin

 

 

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