Historias de crueldad: Dejar de ser mi historia


Por Celia Gómez Ramos

Todavía existimos personas, que pensamos que debemos regresar a nuestro sitio de origen para morir, acaso en cuerpo. Sin importar que no exista ya nada ahí que nos ate, nos detenga o nos brinde realmente cobijo.

La tierra caliente, con viento en su tránsito -que abraza tanto la piel-, abochorna. Agua es el cuerpo todo, cuerpo líquido, fusión de las entrañas y los elementos. Vida que transpira y deja enjuta.

Podría imaginar uno que se regenera en ese periplo, a pesar también del agobio instantáneo, casi matemático y exacto. Incluso podría pensarse, que uno se condensa.

Lluvia, huele a lluvia necesaria, que empape la mente de paz, que le quite tragedia y le imprima remanso.

Empezar a dejar de ser mi historia. Empezar a desprenderme del dolor, saber hacerlo. Todo inicia con pequeñas ausencias, y vas perdiéndolo todo, poco a poco, en campo traviesa, en carrera desesperada por llegar, aunque no sepas a dónde.

Lluvia en caída libre. Parálisis. Memoria que se va, gente que parte. Mis sonidos y palabras que voy desconociendo, que voy dejando de amar, de sentir, de mantener vigentes…, en este desastre-mezcla que se ha vuelto el territorio, para reaprender, para ser otra mi historia, reedificada.

Celia
Celia Gómez Ramos
Celia Gómez Ramos es periodista y escritora mexicana. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM, con estudios en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, la Escuela Dinámica de Escritores y en 17, Instituto de Estudios Críticos. Sin Dios y sin diablo es su segunda novela editada por Plaza y Janés. Las amorosas más bravas, es su primer trabajo periodístico de largo aliento imagen-texto con la fotógrafa Bénédicte Desrus. Ha publicado cuento, entrevistas, reportajes y crónicas en diversas revistas nacionales e internacionales. A partir de 2009 escribe la columna semanal “Mujeres en busca de Sexo” en El Sol de México y diarios de la Organización Editorial Mexicana. Es una buscadora de historias, y adora pulsar la ciudad y a su gente. Nunca usa pseudónimos “porque es tan difícil ser uno, que para qué tratar de ser dos”.
Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s