Carol: una historia de amor revolucionaria


Por Irma Gallo



Hubo una época en la que Patricia Highsmith no ganaba suficiente con sus libros (¡Y eso que estamos hablando de la década de los cincuenta!). Antes de que sus thrillers policiacos se convirtieran en best sellers, algunos incluso llevados al cine también con gran éxito (como El talentoso Mr. Ripley o Extraños en un tren). En esa etapa dura, la escritora se vio obligada a tomar un empleo temporal como vendedora en una tienda departamental en Nueva York. Ahí, en la sección de juguetes, tuvo un encuentro fugaz que sembró la semilla de lo que se convertiría en su primera y única novela de temática gay: El precio de la sal, después reimpresa como Carol, y que en esa ocasión publicó bajo el seudónimo de Claire Morgan.

Como una aparición, una mujer rubia, de cintura mínima, elegantísima en un abrigo de pelo de camello, se acercó a preguntarle a la escritora-dependienta por una muñeca.

Fue sólo eso: apenas un intercambio de palabras; después, la mujer se alejó caminando como felina, y unos segundos antes de abordar el elevador de la tienda se quitó los guantes y, con gesto distraído golpeó ligeramente su muñeca izquierda con ellos. Pero ese encuentro de apenas unos minutos dejó tal impresión en Highsmith que, de regreso en su departamento, al final de la agotadora jornada laboral, escribió de un tirón el cuento que dio origen a esta novela.

Carol es la historia de amor entre una mujer (la rubia aparición que la inspiró) y Thérese, una joven escenógrafa que, al igual que Highsmith, se ve obligada a tomar un empleo temporal en una tienda para salir de un bache económico.

Aunque Thérese ha tenido sólo relaciones heterosexuales, e incluso tiene una en el momento en que conoce a Carol, de inmediato se siente fascinada por esta mujer. Se pregunta, sin angustia pero sí con sorpresa, porqué la imagen de la rubia se le ha convertido tan rápido en una obsesión, y hace todo lo posible por propiciar un nuevo encuentro con ella.

Carol, por su parte, está en pleno proceso de divorcio. Tiene una hija pequeña y una mejor amiga (Addy), que la protege como si de una piedra preciosa se tratara. También parece interesada en Thérese y muy pronto inician una relación de amistad en la que la tensión sexual siempre está presente pero que no llega a lo físico hasta un par de meses después, cuando las dos mujeres recorren el país en un viaje iniciático, en toda la extensión de la palabra.

Es este viaje lo que hace que la novela se parezca a una suerte de road movie: mientras Carol y Thérese recorren por carretera una parte del país, quedándose en hoteles elegantes y disfrutando de deliciosas cenas siempre acompañadas de los mejores tragos, algo muy oscuro se está empezando a fraguar. Algo que amenaza con destruir no sólo su incipiente relación (que como escribimos antes es aquí donde por fin se vuelve sexual), sino la tranquilidad de una de ellas.


Para un lector de estos tiempos (hay que recordar que se publicó por primera vez en 1952) Carol puede parecer incluso ingenua. Si se lee buscando encontrar descripciones eróticas explícitas, habrá una decepción, porque el valor de la novela está justamente en eso que no se pone por escrito: todo lo que Patricia Highsmith supo decir, sin hacerlo evidente, sobre el amor, sobre el castigo contra quienes se atreven a ser diferentes, y también, sí, aunque a muchos les choque, sobre la inequidad de género.

No he podido ver la versión cinematográfica de Todd Haynes con Cate Blanchett y Rooney Mara. O mejor dicho no la quise ver hasta leer primero la novela. Sin embargo, después de tanta exposición mediática que tuvo el filme (con las nominaciones a los Óscares de ambas actrices en sus respectivas categorías) me fue imposible no imaginarme a Carol con la figura y el rostro de Blanchett y a Thérese con los de Mara. Y creo que esta circunstancia sólo incrementó mi gusto por la novela de Highsmith.

Ahora me daré a la tarea de ver la película.

¡Ah! Y una cosa más: si quieren averiguar porqué el primer título de Carol fue El precio de la sal, tendrán que leer la novela.

Patricia Highsmith, Carol. Anagrama. (Sexta edición, febrero de 2016), 325 páginas.

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