Por Irma Gallo


“Amado Nervo es uno de los escritores más conocidos y al mismo tiempo más desconocidos de México. Fue un escritor sumamente famoso en su día”.

Juan Villoro dedicó su conferencia magistral, titulada La transmigración del deseo, a la novela El donador de almas del escritor nayarita Amado Nervo a quien, dijo, se ha admirado y despreciado por igual.

Juan Villoro y Rosa Beltrán. Foto: Irma Gallo

“Una vez que murió, la crítica lo condenó a la Siberia de los autores castigados. Fue declarado un autor eminentemente cursi, pero la gente lo siguió leyendo y los novios se siguieron enamorando copiando sus poemas. Yo creo que es el gran forjador del sentimentalismo mexicano, y en cierta manera lo que somos, los protocolos de nuestra sensiblería, le deben mucho al poeta de La amada inmóvil.”

El legado de Nervo ha perdurado en el bolero, en la radionovela, en muchas variantes de la cultura popular.

“Regresar a Nervo es regresar a un enigma que nos constituye”, afirmó Villoro, y recordó que Alfonso Reyes dijo que “bien antologado siempre será un buen poeta”. Por su parte la Directora de Literatura de la UNAM, Rosa Beltrán, presentó al autor de El testigo.

“Traer a Juan Villoro al Instituto de Investigaciones es algo excepcional. Es nuestro más grande intelectual, es el escritor más completo que tenemos. Como ustedes saben es un gran cuentista, ensayista, novelista, dramaturgo, un orador sin par”.

“A partir de su novela El testigo, cuyo eje temático es López Velarde descubre un filón que nos enriquece a todos: empieza a rescatar para nosotros la tradición de la literatura mexicana desde una óptica distinta. Y creo que ése es uno de los propósitos con Amado Nervo”.

Mira la entrevista que le hicimos a Juan Villoro aquí:

Anuncios