Latido (de lecturas y lectores): “Me encantan los libros…”


Por Myriam Vidriales

@lavidriales

Una escena común para quien trabaja en la industria editorial: situación social (elíjase cena, coctel, parada para presentarse, etc…). Charla casual, sin mayor profundidad.

  • ¿Tú qué haces?
  • Vendo libros
  • Ah, qué bien. ¡Me encantan los libros!
  • ¿Y qué libro me recomiendas leer?

La persona comienza una recomendación de lo último que le ha gustado, o lo que tiene más fresco en la mente. Todo lleva al inevitable colofón: -Oye, qué interesante. Y dime ¿dónde lo puedo comprar?

Dónde lo puedo comprar. ¿Acaso uno pregunta en dónde comprar las medicinas? ¿O la carne? ¿O el Pinol? No. Pero los libros nadie sabe dónde comprarlos. O al parecer poca gente fuera de la industria editorial. Incluso aquellos que dicen gustar de los libros, aquellos a quienes les encantan. En primera instancia la reacción a esto puede ser de enojo, o de escepticismo, incluso de desprecio. Pero es de vital importancia que a quienes les interesan los libros se den el tiempo de ahondar en esa aparente contradicción.

El desencuentro de los lectores (reales o potenciales) con las librerías es añejo. Y es resultado del incumplimiento de la regla comercial número uno del consumo: que el cliente encuentre lo que busca. Muy pocos lectores entran a una librería y encuentran lo que fueron a buscar. Las razones son variadas, y la industria editorial tiene excusas para todo: la distribución, el almacenamiento, los periodos en anaquel, la falta de preparación del personal de las librerías, los demasiados libros… Todo juega en contra del encuentro del libro y el lector, razón única y última de la existencia de los libros…y de las librerías.

Ser lector en México significa ser un perseguidor implacable.. Saber que si uno lee sobre un libro en internet, o en una revista, o en un diario, hay que hacer una peregrinación por varios locales hasta tener la suerte de encontrar lo que se busca. Si ese lector acude a una de las cuatro cadenas de librerías o tiendas que cuentan con un sistema en México para consultar existencias en un sistema computarizado, y tiene la suerte de toparse con un dependiente compasivo que se toma la molestia de consultarlo, podrá quizá recorrer media ciudad para encontrarlo. O saber que el libro que busca está a medio país de distancia, si no tiene la buena suerte de vivir en la Ciudad de México, que concentra más del 70 por ciento de las ventas de libros de nuestra dulce Patria.

En un escenario así, ¿qué tan difícil es crear lectores? Cuando un lector nuevo llega a una librería, pregunta por El llano en llamas, o El laberinto de la soledad, o Instrucciones para vivir en México, y le responden que no tienen ese libro, es descorazonador, pero se puede entender que quizá no hay espacio para guardar tantos libros. Con los libros nuevos es diferente. El aparato de promoción, ese escenario que comienza con pasear al autor por cuanto medio quiera entrevistarlo, que involucra dinero invertido en páginas web, en anuncios, en soportes de punto de venta, en volantes, en premios a la compra en forma de libretas, lápices, separadores (sic), dulces, borradores y cualquier cosa que los márgenes de inversión permitan, logra atrapar a una persona y llevarla a una librería a buscar un libro, se abre una puerta. La puerta para crear un lector. Y si la respuesta es que ese libro no está disponible, no importa si la culpa es del librero, del distribuidor o del editor. Es una oportunidad perdida, y el reinicio de ese diálogo tóxico y trágico como la piedra de Sísifo:

  • ¿Tú qué haces?
  • Vendo libros
  • Ah, qué bien. ¡Me encantan los libros!…
Myriam
Myriam Vidriales
MYRIAM VIDRIALES HA SIDO COORDINADORA GENERAL DE PRENSA Y DIFUSIÓN DE LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE GUADALAJARA, EDITORA DE ARTE Y GENTE DEL DIARIO PÚBLICO DE GUADALAJARA, REPORTERA DE SIGLO XXI Y REPORTERA INVITADA DEL CHICAGO TRIBUNE. ACTUALMENTE ES DIRECTORA DE COMUNICACIÓN Y MARKETING DE GRUPO PLANETA PARA MÉXICO, ESTADOS UNIDOS Y CENTROAMÉRICA.
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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Poecraft dice:

    Me parece que el verdadero lector que tiene esa pasión por el libro debería de buscar y tener muy bien identificado el libro, y la librería, que desea. En mi caso, que vivo en Veracruz (0 librerías) no tengo otra opción mas que comprar en línea. Ni modo, pero es la realidad. Saludos.

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  2. luisjuli2 dice:

    Que bonito trabajo!!! Suelo buscar información antes de comprar un libro, pero disfruto paseando en una librería buscando ese tesoro oculto que desconocía. Y uno de los placeres es, cuando se acerca el librero amigo, y te hace alguna sugerencia. Es así cuando uno encuentra autores u obras que desconocía.
    Qué bonito tu trabajo!!!

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