Mamshi, Cuatro estaciones de una vida


Por Consuelo Sáenz

Esta fue la novela ganadora, se podría decir, del Premio DEMAC 2003-2004 para mujeres que se atreven a contar su historia. Aunque su directora, Amparo Espinoza Rugarcía, decidió publicarla de manera independiente, porque se trata de las memorias de una mujer destacada, inmigrante y pionera en la comunidad filosófica nacional.

Descubrí este libro cuando me invitaron a la plática “Cómo perderle el miedo a la escritura” en una de las sedes que tiene DEMAC en las distintas ciudades de la república, en el 2009. Recorría los estantes y me detuve en este libro de portada negra con la fotografía de una niña muy “chic” mirando a un futuro lector intruso. La coordinadora de DEMAC en aquel tiempo, la poeta Dolores Dorantes, me dijo “Ese libro es muy bueno, Consuelo”. No lo pensé más y lo compré. Recuerdo también que en aquella reunión conocí a Marisela Escobedo (1958-2010). Yo no sabía quién era ella, algunos años después supe que la mujer amable, sentada frente a mí y a la que sorprendí repetidas veces mirando con extrema bondad a mi hija de 6 años, era ella, la activista que luchó por atrapar al asesino de su hija, Rubí Marisol Frayre Escobedo, y terminó siendo asesinada de un disparo en la cabeza en la ciudad de Chihuahua. Todos estos elementos, los caminos, bifurcaciones y circunstancias imprevisibles por las que se llega a determinada obra, otorgan un significado distinto al momento de digerir o retomar la lectura.

La novela breve se conforma de cuatro capítulos. Su autora, la doctora en filosofía Rosa Krauze de Kolteniuk (Polonia, 1923-Ciudad de México, 2003), reflexiona su historia personal; sin ser una biografía propiamente sino el rescate y reinterpretación de sus recuerdos y experiencias en la última fase de su vida, que transcurre a través del nido vacío, la viudez y la enfermedad al borde de sus 80 años.

La primera estación lleva por título el mismo nombre que da vida al libro “Mamshi” que significa “Mamita” en el idioma yiddish. Voz narrativa en primera persona. La niña de cinco años en quien se revela, como por acto de sorpresiva conciencia, que a su madre le falta la mano derecha:

-¡Mamshi!, ¿dónde está tu mano?, ¿tu brazo?, ¿quién te lo cortó? –grité desde la bañara, levantándome, titiritando, arrojando el agua al piso- ¡Mamshi!, ¿dónde está tu mano?

Consciente de la vergüenza y la frustración. Vergüenza que la motiva a buscar la forma de hacer que a su madre le crezca el brazo que le falta. Frustración, quizá, por tener que aceptar que eso jamás sucederá, lo que la impulsa a tratar de ocultarla de la vista de sus compañeros:

Tener un solo brazo no es vergüenza. ¿Por qué traté de ocultarlo a mis amigos? ¿Por qué nunca quise que fueras por mí a la escuela? Yo era la mutilada, Mamshi, ahora lo comprendo, yo me sentía defectuosa, por eso me avergonzaba. ¡Cómo quisiera volver a sentir tus cinco dedos en mi cara!, se multiplicaban, Mamshi, alcanzaban a recorrerme totalmente, tus dedos amorosos y ágiles, los cinco dedos de tu única mano.

Segunda estación “México D.F.” la niña, ya de siete años llega a Ciudad de México, el país que sus padres eligen para escapar del holocausto en Wishkov, Polonia. Transcurren los años treinta, todo es diferente, tan distinto a los paisajes nevados y fríos que dejaron obsoletas sus botitas y abrigo blanco aborregado preferido. Todo es descubrimiento: aprender un nuevo idioma, adaptarse a la cultura, al clima, a las personas, acoger tradiciones; familiarizarse con las calles y los puestos de fritangas sobre las aceras. Darle la bienvenida a la adolescencia y a los romances juveniles.

Tercera estación “¿Volver a Venecia?” es un monólogo alternado con la técnica narrativa en tercera persona y confesiones emotivas en primera persona. Sin lugar a duda, un trabajo destacable, si consideramos que la formación de la Dra. Krauze de Kolteniuk no fue propiamente la creación literaria: Quiero hablar de mí como si fuera otra. ¿No lo hacen así los escritores? Hablaré de “Ella”. Si le pusiera nombre haría un cuento. Pero no pienso esconderme, sólo verme con otros ojos y desde varias perspectivas.

Cuarta estación “Cartas a mi doctor” escrita en el género epistolar es, a manera personal, el más emotivo y estrujante de todos los capítulos. Aquí se manifiesta la plena madurez de una mujer al final de su vida que logró todo lo que se propuso: ser esposa, una profesional exitosa, hija, amiga y madre admirable. Aunque en esto último, su hija Ethel Krause destaque en el prólogo que: Fue mucho más una “hija de una madre” que “madre de una hija”, según lo revela por escrito, con lo cual mi constante sensación de ¿enojo? ¿envidia?, al ser testigo de su profundo apego filial que yo no podía compartir, pues no me fue convocado por ella, como sí le fue convocado a ella por su madre.

Mamshi, Cuatro estaciones de una vida, es una historia escrita por una mujer que le hace bien a las mujeres. Y no excluyo a los hombres, solo subrayo la importancia y el valor trascendente para los tiempos actuales, rescatar y aprender de las experiencias de otras mujeres que vivieron épocas distintas; reconociéndonos y acompañándonos las unas a las otras en el viaje de la vida. Me resulta reconfortante el discurso literario que empleó la Dra. Krauze para describir sus emociones y ambiciones sin violentar la figura masculina, tanto como la de su padre, y posteriormente la de su marido, Luis Kolteniuk, médico de profesión. El discurso actual femenino, en algunas ocasiones, torna las palabras de forma grotesca y hasta humillante, cuando se trata de destacar el rol del varón dentro del núcleo familiar, restándole importancia. En Mamshi la vida transcurre con altibajos pero siempre unidos, todos y cada uno fluye en el ritmo sutil de los cuerpos que orbitan en armonía alrededor de un planeta llamado familia, con respeto y dignidad. Cada cual a su manera.

Después de doce años de su publicación, considero que es importante leerla, releerla y recomendarla: Mamshi, Cuatro estaciones de una vida.

¿Quién fue Rosa Krauze de Kolteniuk?

Rosa Krauze Pacht nació en Wyszków, Polonia, el 3 de mayo de 1923.

Su padre decide trasladar a su familia a la Ciudad de México. Escapando de la persecución nazi en febrero de 1930.

A raíz de su matrimonio con el Dr. Luis Kolteniuk adoptó el nombre de Rosa Krauze de Kolteniuk.

Doctora en Filosofía, profesora emérita de la máxima casa de estudios, donde dedicó más de 40 años a la docencia e investigación en su área. Recopiló y editó la obra de Antonio Caso.

Visite:

http://dcsh.izt.uam.mx/cen_doc/cefilibe/images/banners/enciclopedia/Diccionario/Autores/FilosofosMexicanos/Krauze_Rosa.pdf

Consuelo Sáenz
Consuelo Sáenz
CONSUELO SÁENZ (CIUDAD JUÁREZ, 1973) ES LICENCIADA EN SOCIOLOGÍA. OBTUVO LA MAESTRÍA EN EDUCACIÓN, INVESTIGACIÓN Y DOCENCIA, POR LA NORMAL SUPERIOR DE CIUDAD MADERO, TAMAULIPAS. BECARIA DEL TALLER DE CREACIÓN LITERARIA ICHICULT, 2010. HA INCURSIONADO EN DISTINTOS GÉNEROS: ENTREVISTA, CRÓNICA, CUENTO, ENSAYO, POESÍA Y RELATO. COLABORADO EN PRENSA ESCRITA, REVISTAS ELECTRÓNICAS Y RADIO. PARTICIPÓ EN DOS LIBROS COLECTIVOS: MANUFACTURA DE SUEÑOS (ROCINANTE EDITORES, 2012) Y 43 POETAS POR AYOTZINAPA (LOS CUADERNOS DEL CANGURO BOLSÓN EDITORIAL, 2015). COLABORADORA PARA LA REVISTA ELECTRÓNICA DE ARTE Y CULTURA RANCHO LAS VOCES, EN CHIHUAHUA.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s