“La ilustración no es una forma débil de la pintura, es algo realmente diferente, es como producir una obra de teatro o tocar un cuarteto de cuerdas, es un arte de interpretación”.
Quentin Blake

Cuando era pequeña, en casa teníamos un libro que me gustaba mucho. Honestamente, el contenido no lo recuerdo, sin embargo en su portada tenía dibujadas unas abejas. Cuando nos mudamos, tendría yo unos cinco años, le pedía a mi mamá que buscará “el libro de las abejitas”, no lo encontramos pero quedó grabada la anécdota por muchos años.

No cabe duda que en el proceso de aprender a leer las imágenes juega un papel importante, en alguna ocasión ya les había comentado que Mafalda y las historietas de Archie fueron importantes para que tomará gusto por la lectura. También recuerdo pasar horas jugando con Los dinosaurios, un libro pop up publicado por editorial Norma.

portmafalda

No es de extrañar que pasados los años existan publicaciones ilustradas que sigan llamando mi atención. Tal fue el caso de los libros ilustrados por Benjamin Lacombe, quien ilustró maravillosamente una edición de Cuentos macabros, traducidos por Julio Cortázar, editada por Eldevives. Sin embargo, en general siento debilidad por su trabajo en general, el cual incluye una versión de Madame Butterfly Notre-Dame de Paris, por mencionar algunos.

lacombe_poe13

En las últimas décadas los álbumes ilustrados ha tomado gran fuerza, generando no sólo nuevos lectores sino dotando prestigio a los ilustradores, cuyo arte era visto de manera servil y no se le daba la importancia que tenía.

El Fondo de Cultura Económica (FCE) fue una de las editoriales pioneras en México en apostar por este género, creando incluso el Concurso de Álbum Ilustrado a la Orilla del Viento, gracias a el cual se han dado a conocer ilustradores como la argentina Isol.

comelibros

Entre los álbumes ilustrados del FCE mi favorito es El increíble niño comelibros, de Oliver Jeffers; aunque también está El aprendizaje amoroso, de Laëtitia Bourget o bien, Animalario universal del profesor Revillod. Almanaque ilustrado de la fauna mundial, de Javier Sáez Castán (de él también recomiendo Extraños, editado por Sexto Piso).

Actualmente también hay un boom por ilustrar obras clásicas, no necesariamente para niños, y con ello dotarlas de un nuevo aire. Es así que, casas editoras como Sexto Piso cuentan con colecciones específicas para esta materia. Recomendaría mucho Moby Dick, de Herman Melville, ilustrado por Gabriel Pacheco; La cámara sangrienta, de Angela Carter, ilustrado por Alejandra Acosta; y Las relaciones peligrosas, Choderlos de Laclos, también con trazos de la chilena.

Moby Dick

Asimismo, hay otra línea en la que las historietas, la novela gráfica y las tiras se han abierto mercado. No es de sorprender, que actualmente grandes y chicos disfruten de las obras de Liniers y Alberto Montt en sus bibliotecas, tal como yo lo hacía con los libros de Mafalda de mi mamá.

Temas muy crudos han sido tratados con dibujo y palabra, es el caso de Persépolis, historia autobiográfica de la iraní Marjane Satrapi. En ella cuenta los estragos de las guerras internas de su país, la toma del poder por los fundamentalistas musulmanes y cómo tuvo que adaptarse a una vida fuera de su país.

Persepolis

Otra historia contada incluso como fábula a través de los dibujos de unos ratos es Maus, de Art Spiegelman, la cual cuenta las experiencias de su padre como judío polaco y superviviente del Holocausto.

Entre ilustración y texto hay muchas vertientes. Sin embargo, hay dos casas editoras que cuentan con un catálogo maravilloso Barbara Fiore Editora (tan sólo vean la obra de Jimmy Liao, a quien edita) y Libros del Zorro Rojo.

edward-gorey-gashleycrumb-tinies_0

Existen autores cuyos textos son relacionados específicamente con un tipo de ilustración, es el caso de la dupla que establecieron las historias de Roald Dahl con las imágenes creadas por Quentin Blake.

A veces pienso, que con el ritmo actual hemos perdido la capacidad de observar y sumergirnos en la imagen. No sólo verla como acompañante del texto sino admirar cada detalle que el ilustrador pone en su trazo. Tal vez, valga la pena sacar otra vez esos álbumes ilustrados y recorrer de nueva cuenta las imágenes, devorar tranquilamente cada página y seguro notaremos algo que se nos había escapado.

¿Cuáles son sus libros ilustrados favoritos? ¿Quiénes son sus ilustradores favoritos? Recuerden compartirlos a @LaLibretadeIrma y @nuitaile.

Magdalena Carreño
Magdalena Carreño
MAGDALENA CARREÑO. PERIODISTA, LECTORA COMPULSIVA, APASIONADA DE LA MÚSICA Y LAS ARTES PLÁSTICAS. CREO QUE LA LITERATURA ES EL MEJOR ESCAPE DE LA REALIDAD Y A LA VEZ, LA MEJOR FORMA DE ACERCARSE A ELLA. @NUITAILE
Anuncios