Historias de crueldad: Transformaciones a ras de piso (disección). II Esas medias sin liguero


Por Celia Gómez Ramos

Asustada. Paralizada, sobre un registro de agua. Había sentido una descarga eléctrica de pies a cabeza que se había concentrado en mi centro, haciendo tronar y desgajar mi extremidad superior de la inferior.

II.
Minutos antes, había salido del restaurante en el que había almorzado. Las medias se me caían por no haberme puesto liguero. Sí, ya sé que los ligueros se usan poco actualmente, pero son tan bonitos, y yo de necia, pensé que esta ocasión no los llevaría, por imprácticos.
No cabe duda, si una se siente sexy, así lo transmite al mundo. Y aunque las pantimedias son cómodas, nada que hacer junto a las medias; menos si llevan liguero, pero…
Mi paso -elevada en los tacones-, era cada vez con mayores dificultades, pues aunque mi falda bajaba de la rodilla, las medias se empecinaban en descender. Yo, volteando a un lado y otro, para intentar jalarlas a su posición. Pellizcando la falda para elevar la media, cada dos o tres pasos. Pegando un muslo al otro, lo más posible, sin impedirme el avance: bailarina sin gracia.

Por la mañana, al vestirme, pensé que la liga interna de las medias, casi un plástico que se adhiere a la piel, y a veces la deja rosada, evitaría como otras ocasiones, que se movieran de su lugar, por mis piernas gordas. Sin embargo, no era la primera ocasión que usaba esas medias, así que de cada puesta y lavada, la liga fue cediendo; hasta que hoy, las medias resbalaban.

¿Sería eso lo que me había provocado tan solo una contractura? ¿Una contractura me podía hacer sentir el desprendimiento de mi centro? ¿Acaso era un castigo por ser pretenciosa? Siempre me había reusado a pensar lo segundo, pero en este momento ya no estaba segura de nada; solo de sentir, la cintura desenganchada.

En este momento, lo que menos quiero es encontrar a alguien conocido. Tampoco incrustarlos en una situación tan ajena, tan extraña. Menos, eso nunca, que me vean desvalida.

Aquí sigo parada, suspendida. Hoy, mi cuerpo me hace sentir perdida.

Celia Gómez Ramos
Celia Gómez Ramos
CELIA GÓMEZ RAMOS ES PERIODISTA Y ESCRITORA MEXICANA. LICENCIADA EN CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN POR LA UNAM, CON ESTUDIOS EN LA FUNDACIÓN NUEVO PERIODISMO IBEROAMERICANO, LA ESCUELA DINÁMICA DE ESCRITORES Y EN 17, INSTITUTO DE ESTUDIOS CRÍTICOS. SIN DIOS Y SIN DIABLO ES SU SEGUNDA NOVELA EDITADA POR PLAZA Y JANÉS. LAS AMOROSAS MÁS BRAVAS ES SU PRIMER TRABAJO PERIODÍSTICO DE LARGO ALIENTO IMAGEN-TEXTO CON LA FOTÓGRAFA BÉNÉDICTE DESRUS. HA PUBLICADO CUENTO, ENTREVISTAS, REPORTAJES Y CRÓNICAS EN DIVERSAS REVISTAS NACIONALES E INTERNACIONALES. A PARTIR DE 2009 ESCRIBE LA COLUMNA SEMANAL “MUJERES EN BUSCA DE SEXO” EN EL SOL DE MÉXICO Y DIARIOS DE LA ORGANIZACIÓN EDITORIAL MEXICANA. ES UNA BUSCADORA DE HISTORIAS, Y ADORA PULSAR LA CIUDAD Y A SU GENTE. NUNCA USA PSEUDÓNIMOS “PORQUE ES TAN DIFÍCIL SER UNO, QUE PARA QUÉ TRATAR DE SER DOS”.
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