La palabra de Gabriela: El elogio de la libertad y de la locura


Por Gabriela Pérez 

De la mirada aguda e irreverente sobre la Checoslovaquia de los años sesenta, a la lúcida y cáustica de la América de los setenta, pasando por dramas de época y retratos biográficos, atraviesa la inestimable filmografía del gran Milos Forman, muerto el 13 de abril a los 86 años.

Casi siempre, cuando nos deja un gran artista, el punto de salida para hacerle un tributo suele ser el recuento de sus obras más famosas, por lo menos aquellas en el imaginario colectivo. Y en la carrera de Milos Forman, “hitos” conocidas y amadas no sólo por los cinéfilos, hay dos en particular que se destacan en el Olimpo de obras maestras del último medio siglo: Atrapados sin salida y Amadeus.

Amadeus
Amadeus

De ambas películas hay mucho que decir, y se ha escrito sobre ellas bastante. En La Libreta entonces, hablaremos de uno de los títulos menos notables del bohemio director, ciertamente un trabajo subestimado: Valmont.

”¡Una película magnífica! El guionista, Jean-Claude Carrière, y el director, Milos Forman, consiguieron algo que Las amistades peligrosas no habían logrado, es decir, el arte de expresar lo trágicas que pueden ser las consecuencias de juguetear con los corazones de los demás en nombre de la diversión”.

Nadie puede resistirse a los intentos de seducción de la Marquesa de Merteuil y del Vizconde de Valmont. Unidos en sus complots y sus secretos, ambos reinan en los salones y los gabinetes de la aristocracia. Como dos cazadores en el mismo territorio, estos perversos especialistas de la intriga amorosa acabarán por enfrentarse. En este duelo sin piedad, un sentimiento sincero es un error mortal.

Valmont

Forman no retrata a sus dos protagonistas como a un par de manipuladores sin sentimientos, sino como a seres vulnerables cuyas emociones y disputas tragicómicas comprende profundamente. Su Marquesa de Merteuil es el prototipo de la mujer astuta y emancipada que se niega a vivir bajo la autoridad de un hombre. Valmont es el eterno niño que tiene tanto miedo a los compromisos que sacrifica incluso a su único amor para sentirse libre. El clímax de la película son las divertidas conversaciones entre los dos personajes promotores de las intrigas, llenas de una engañosa gracia, de sarcasmo y de vanidad humana.

A pesar de que Forman actualizó esta antigua historia sobre los modales cortesanos de forma magistral, la película pagó el precio por haber sido estrenada poco después de  otra adaptación de la misma novela, Dangerous Liaisons, del director inglés, Stephen Frears, que fue muy aplaudida por el público. Se trataba de una adaptación hecha a partir de la famosa obra de teatro de Christopher Hampton.

Con el paso de los años, la película de Forman encuentra su reconocimiento, tanto por parte del público como de los críticos. Se aprecian su estilo como autor y su manera de enfatizar la realidad a través de una observación cinematográfica aparentemente imparcial, así como los minuciosos detalles psicológicos de los personajes, cosas que no tiene la versión más exitosa.

Quizás uno de secretos de la belleza del cine de Milos Forman reside en en el camino profundamente personal y sincero, que el director nacido en Cáslav, Checoslovaquia, ha montado en varios géneros; desde las películas biográficas hasta el musical. Lo recorre sin nunca caer en el arnés de normas y convenciones, dando siempre, a cada película, algo único y especial; algo que quizá proviene de la empatía de un autor hacia sus propios personajes, tanto por quienes fueron los más anarquistas y desordenados, como de los antihéroes ambiguos y atormentados. Subraya, a veces con énfasis, a veces con sutileza apenas perceptible, el deseo de libertad de estos personajes.

De Checoslovaquia a Hollywood

El elogio de la libertad

Desde los primeros trabajos de Milos Forman, quedó claro que la “trilogía checoslovaca” se realizó en casa, entre 1964 y 1967, antes de que los tanques soviéticos llegaran a terminar con la Primavera de Praga.

La historia del entrenamiento, divertido pero a la vez amargo; la educación sentimental de la joven trabajadora Andula, entre la esperanza y la desilusión, en Los amores de una rubia, el primer éxito internacional; y la feroz sátira anti-legítima de la corrosiva farsa coral ¡Al fuego, bomberos!, que en 1967 le habría valido la segunda nominación al Óscar como mejor película extranjera, la hostilidad de las autoridades checas y la oportunidad de abandonar un país al que, por su propia libertad, estaba renunciando más y más.

Los amores de una rubia
Los amores de una rubia

Es América quien da acogida el ‘refugiado’ Milos, que en esta tierra debuta con un proyecto lejano de las tradiciones en el cine americano, pero acorde con su espíritu innovador; Forman despega con una comedia intergeneracional.

Los Estados Unidos entre los años sesenta y setenta. La joven Jeannie huye de su casa y se va a Nueva York, donde quiere conseguir un trabajo como cantante, allí se encuentra con una comunidad de hippies y bohemios. Sus padres, levemente engreídos y medio reservados, salen en búsqueda de la niña perdida. El empeño en encontrar comprensión y encontrar a la hija resultan en una serie de situaciones tragicómicas, embarazosas y anecdóticas. Ambos progenitores, sin quererlo, se vuelven  protagonistas de una historia que no entienden.

Forman describe el conflicto generacional de los años sesenta y, al mismo tiempo, crea una historia atemporal, tierna y auténtica sobre los adultos confusos presionados por sus hijos, que abandonan el nido, sobre todo, por la incomprensión y el rechazo a la vida hipócrita de sus padres, que está llena de renuncias cotidianas y de resignación.

AFbhH
Taking Off

Taking Off / Juventud sin esperanza, se suele entender como un puente entre las etapas checa y estadounidense de Milos Forman. La primera película estadounidense de Forman reanuda con su obra anterior, retomando motivos y procedimientos. Las citas más explícitas son probablemente las de la película Concurso.

En Cannes recibe el gran premio de el jurado, con lo que también inaugura la asociación entre Forman y el brillante guionista francés Jean-Claude Carrière, quien también fue autor de algunas de las mejores películas de Luis Buñuel.

El elogio de la locura: Un trabajo por comisión, que le ha confiado el productor Michael Douglas, dará como resultado una película que le dará a Milos Forman inmensa fama y que sigue estando entre las historias más exitosos en la historia del cine: Atrapado sin salida / Alguien voló sobre el nido del cuco / One Flew Over the Cuckoo’s Nest, la transposición de la novela de Ken Kesey. Forman contaría:

“Para mí no era no sólo literatura, sino la vida real, la vida que había vivido en Checoslovaquia desde mi nacimiento en 1932 hasta 1968. El Partido Comunista era mi enfermera Ratched, diciéndome lo que podía y no podía hacer. ”

Forman ganó el Oscar como mejor director en dos ocasiones, por Amadeus y Atrapado sin salida.

Al recibir su primer Oscar y agradecer a su nueva patria, Estados Unidos, se le notaba aún el fuerte acento checo. “América sigue siendo un país maravilloso, hospitalario y abierto”, se deshizo en elogios ante la selecta audiencia de Hollywood.

Ocho años antes, este joven director de cine había emigrado a Estados Unidos después de que los tanques soviéticos aplastaran la Primavera de Praga en 1968.

Su drama psicológico ganó cinco premios Oscar en 1976, entre ellos el de mejor director y el de mejor actor, para Jack Nicholson. En la categoría de mejor dirección, Atrapado sin salida se impuso a los consagrados Robert Altman, Federico Fellini y Stanley Kubrick.
Forman vivía en Connecticut (Estados Unidos) con su tercera mujer, Martina, y sus hijos gemelos, nacidos en 1998. Tenía además otros dos gemelos varones de su primer matrimonio.

“Su partida fue tranquila y estuvo todo el tiempo rodeado de su familia y seres cercanos”, explico su esposa por teléfono. El último adiós tendrá lugar en la intimidad familiar, explicó.

Hace pocos años recordó las dificultades que tuvo para abrirse camino en Estados Unidos. En una carta leída en febrero de 2013 con motivo del galardón a su trayectoria por la renombrada Asociación de Directores, Forman agradeció a colegas como Sidney Lumet que lo apoyaron cuando corría peligro de ser deportado en los años 70.
La carta fue leída debido a que Forman no pudo acudir a Los Ángeles a recibir el premio por razones de salud.

El experto checo apuntó que “en Checoslovaquia fue más libre”, pero, aún así, en Estados Unidos mantuvo su estilo crítico en filmes como El escándalo de Larry Flint (1996) o Los fantasmas de Goya (2006), la última vez que se puso detrás de la cámara. Esta obra sobre los últimos días de la Inquisición española, con Javier Bardem y Natalie Portman en el reparto, fue presentada por Forman en Praga.

a4d8159e50982c22569fcc47e552fba9

La primera esposa del director de cine fue la célebre actriz checa Jana Brejchova. Luego estuvo casado con Vera Kresadlova, con la que tuvo a sus hijos Matej y Petr, que son conocidos actores y dramaturgos checos. Su mujer actual era la checa Martina Zborilova, con la que tuvo a sus hijos Andrew y James.

La vida es una historia contada por un idiota, una historia llena de estruendo y furia, que nada significa.

William Shakespeare

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s