La broma de nunca acabar


Por Concha Moreno Un día de hace 12 años -septiembre, lo recuerdo bien-, David Foster Wallace besó a sus perros, tomó una cuerda y se colgó. Su cuerpo lo encontró su esposa que había salido a hacer unos mandados. Moría así la última gloria de las letras estadounidenses. David Foster Wallace sufrió toda su vida…