Dowton Abbey: melcocha predecible y de la sabrosa


Por Irma Gallo Alguna vez lo he dicho, yo voy al cine con mis papás. Dos razones: mi papá invita las entradas (jeje) y las reacciones de ambos son un buen termómetro de la película. Si se trata de una narrativa grandiosa, con una fotografía espectacular y hay un perrito involucrado, seguro nos gusta a…