Fantasma en el corredor (Escenas de la vida de Emily Dickinson)


  Por Pedro Paunero Su presencia se deslizaba furtiva, en blanco inmaculado, diríase un fantasma, al cruzar el corredor, camino de su habitación que mantenía cerrada. Gustaba de trabajar arrodillada sobre la tierra del jardín y a los vecinos les enviaba raíces de sus plantas perennes, de las cuales sabía sus nombres científicos en griego…