Ah, caray, qué novelaza: Tyll, de Daniel Kehlmann


Por Concha Moreno A veces es bueno juzgar un libro por su portada. Sí, muchas es lo mejor, y es un halago para los editores: significa que hicieron bien su trabajo de pasta a pasta. Un buen diseño editorial no debe darse por hecho, el libro objeto es bonito porque hay un esfuerzo en equipo…

Los libros en mi rincón: novedades de Anagrama


Por Irma Gallo Llegaron estos maravillosos libros de Anagrama que Editorial Oceáno distribuye en México ❤️📚 y queremos platicarles brevemente de qué van, para que se animen a buscarlos y empezar el fin de semana con las mejores lecturas. Delphine de Vigan es una de nuestras autoras favoritas, y en el blog tenemos un texto…

Elogio del lector. Álvaro Rendón: diez años después


Por Jesús Ramón Ibarra Supe de César López Cuadras en los años 90. En ese entonces me movía entre la investigación literaria, el periodismo cultural y mis poemas propios, producto más bien burdo de mis lecturas surrealistas y de las ruidosas noches en la Peña del sax; manejaba un celebrity del 82 y bebía hasta…

Libros a lo que se regresa


Por Concha Moreno (Foto de portada: Paul Bowles on the roof of the Palais Jamai in Fès, Morocco, 1947. Image courtesy of Dust-to-Digital and the Library of Congress. Source: The New York Review of Books). Primero, un mea culpa: esta semana no leí ningún libro. Me la pasé viendo series. Sí, culpable de todos los cargos….

Lo que dijo Michiko


Quizá Michiko Kakutani sea narcisista, pero se ha ganado ese derecho. La crítica literaria de cabecera del New York Times es una imprescindible.

La generación dorada: fuego en casa


Por Concha Moreno Los boomers (la generación que nació en la posguerra) son culpables de muchas cosas, pero también son dueños de grandes momentos de la historia. Si no fuera por ellos, el hombre nunca habría llegado a la luna ni, desde luego, hubiéramos nacido los simpáticos millennials. Acabáramos: sin los boomers no habría Internet….

El fino arte de llenarse de polvo


Iba a decirles que me puse a ordenar mis libros. Me llené de polvo. Es el fino arte de llenarse de polvo. Entre estornudos me encontré sorpresas: dos ejemplares de Música para camaleones de Truman Capote y un ejemplar de las memorias de la hija René Goscinny, el gran comediógrafo que, con Uderzo, inventó a Astérix y Obélix.

El intelectual que se burla de los intelectuales


Por Concha Moreno En el siglo XIX, un tal Honorato de Balzac se dio a la tarea de retratar –y de burlarse– de la gente que le rodeaba: desde trabajadores del día a día hasta intelectuales complacidos consigo mismos. Ah, ¡cómo se rió Balzac! De su sentido del humor salió una serie de novelas y…