No le temo a Virginia Woolf


Tengo una relación muy cariñosa con Virginia Woolf, mi doña Virginia. Tuve la fortuna de tener una gran maestra de literatura en la secundaria que puso entre mis manos inquietas precisamente Un cuarto propio. Como dice Lee en la biografía, ese ensayo cambia vidas. La mía cambió. Me di cuenta que lo único que quería de la vida era escribir y que me pagaran por ello.