Extrañas voces en la niebla: Lawrence Durrell en la isla de Léucade


Por Pedro Paunero             Lawrence Durrell tomaba apuntes, sentado sobre una roca, cuando una figura furtiva que se movía sobre los blancos acantilados, a lo lejos, llamó su atención. Se levantó y caminó con dirección al mar. Conforme iba acercándose sintió en la cara una rara brisa que soplaba con furia por instantes para aletargarse…