Juan Rulfo y las voces del viento


Por Ever Aceves “[…] ¿No acaba usted de oír?“”–Tal vez sea algún eco que está aquí encerrado. En este cuarto ahorcaron a Toribio Aldrete hace mucho tiempo. Luego condenaron la puerta, hasta que él se secara; para que su cuerpo no encontrara reposo. No sé cómo has podido entrar, cuando no existe puerta para abrir…