Rodolfo Walsh, o del español como acto de justicia


Por Concha Moreno ¡Qué terribles son las 5 de la tarde!, lloraba Lorca. Qué terrible fue el 9 de junio de 1956. “Un fusilado vive”, le dijeron a Rodolfo Walsh un día en la tarde mortecina de un bar donde se jugaba al ajedrez más (mucho más) de lo que se hablaba de política. Rodolfo…