Bitácora de una lectora obsesiva: Lecturas para no dormir


Por Magdalena Carreño Fui una niña muy miedosa, desde aquellos clásicos temores como a la oscuridad hasta algunos un poco más extravagantes como que me producían las calaveritas de azúcar o chocolate o bien, mi idea de que el pan de muerto se llamaba así porque estaba hecho con huesos pulverizados.   Sin embargo, había…