La poesía es lo que me lleva a puerto: Wendy Guerra


Wendy Guerra lleva un sombrerito color paja con flores blancas que enmarca su rostro pálido y delgado. Con esa voz que parece salida de una canción, lee fragmentos de su novela más reciente, próxima a publicarse en España y México por Anagrama, Domingo de revolución, cuyo personaje central, Cleo, tiene mucho de su madre (la poetisa Albis Torres) pero también de ella misma.

“Una escritora cubana, con los mismos problemas de la generación de mi madre, es como una misma persona dilatada en el tiempo. Es por eso que tiene rasgos míos, de mi madre y de muchas escritoras, censuradas o no, que yo conozco, e intelectuales que intentan imponer su criterio a través de sus obras y sus palabras, y que tienen una vida privada un poco atormentada; que viven entre micrófonos y fantasmas.
Esto es el personaje de Cleo. Toda esta especie de reservorio de la memoria de varias generaciones de mujeres acalladas en una sociedad cerrada”.

Parece que esta novela, que trata de cómo es vivir sintiéndose vigilada todo el tiempo, se publica justo en el momento en el que se da la coyuntura de la apertura entre Cuba y Estados Unidos. Pero la autora de Posar desnuda en La Habana advierte:

“Empecé a escribirla y me agarró la coyuntura del encuentro telefónico entre Obama y Raúl Castro, y fue muy interesante porque lo adopté, lo interné en la novela. Me parece que es una novela histórica, porque es una novela que absorbe lo que pasa a mi alrededor. Y yo creo que a la mejor en la próxima novela muchos de los problemas que plantea Domingo de revolución, el próximo Lunes de redención o de postrevolución, serán resueltos”.

Si Negra fue una novela de madurez, según la define la propia Wendy Guerra, Domingo de revolución le despierta la misma emoción, el mismo entusiasmo desbordado que Todos se van:

“Es una novela como muy mía, como cuando tienes frío y te pones un abrigo y te calza, y te abriga y te queda bien, te luce bien. No sólo que te abriga y que te aporta calor, sino que te abraza. Es una novela que está diseñada a la talla de los tiempos que corren y de los dolores que yo sufro, y que sufre una generación dispersa por el mundo. Muchos escritores cubanos no están en Cuba porque no pueden publicar”.

A pesar de viajar por todo el mundo, a la hora de elegir su hogar, la escritora ha decidido quedarse en el lugar donde nació.

“Cuba es mi país y basta ya de que uno tenga que irse del lugar donde nació por temas políticos si se siente bien. Porque a mí la gente en Cuba me gusta mucho. El cubano es de una sinceridad, y de una franqueza y de una blancura, en ese espíritu, y de un goce. Y el clima me encanta, y las playas, y caminar en chancletas y comer lo que cae de los árboles”.

Después de una pausa muy breve, sólo como para tomar impulso, la hija de la poeta Albis Torres continúa, con el entusiasmo que caracteriza su hablar:

“Hace muy poco una de las periodistas francesas que me entrevistó me preguntó si en Cuba se comía comida orgánica. Y yo me puse a pensar que no hay más nada que comida orgánica. La poca que tenemos es muy orgánica. Y mi vida es muy orgánica también, y yo quiero vivir esa vida orgánica. Y Cuba es mi familia; no tengo mucha familia.  Mis padres murieron cuando era muy joven, y yo creo que es la manera de tener un hogar en alguna parte del mundo. Es el lugar donde yo me siento muy yo. Donde yo hice un programa de televisión toda mi vida para despertar a los niños parta ir al colegio. Donde la gente me conoce, donde tres generaciones crecieron conmigo en pantalla. Donde la familia es la gente. Y para mí eso es indiscutible. Yo no puedo ni siquiera escribir mucho en otro lugar que no sea La Habana. La Habana para mí es como… Es el lugar donde quiero morir. Y donde quise nacer, seguramente”.


Si Cuba es uno de los ejes en torno a los cuales se construye la existencia de esta niña prodigio de la televisión cubana, la literatura es el otro. En su lectura en el marco de UANLeer, declaró que ha sido, incluso, como un hogar.

“Porque siempre fui una niña de apartamento”, explica. “Como muchos niños de mi generación. Si lees todo el trabajo que han hecho autores como Alejandro Zambra, Guadalupe Nettel, Jorge Volpi, etc., verás que fuimos niños de apartamento, y de alguna manera lo seguimos siendo.

“Y en mi diario, y en mi escritura está todo un refugio de lo que no podía contarle a mis hermanos, o no podía contarle a mis primos, o no podía contarle a los padres porque nunca estuvieron del todo conmigo”.

“Entonces la literatura es ese espacio secreto con el que hablar, dialogar, discutir, llorar. Es ese amigo imaginario y además es una cartulina en blanco donde escribir y empezar algo que después, a la postre, llega a ser tu obra, tu propia obra”.

Pero más allá de la literatura, si al decirlo así nos referimos sólo a la narrtiva y al ensayo, lo que más seduce a esta mujer seductora es la poesía:

“Arte mayor es la poesía. No es artesanía, es arte””.

“Y yo siempre digo que no soy una gran poeta, porque yo conviví alrededor de Eliseo Diego. Para mí él era Lezama Lima. Escucharlo en su casa leer era un lujo, pero no lo sabía. Para mí era cotidiano. Y heredar todo lo que dejó el grupo Orígenes, la generación de los años sesenta Wichy (Luis Rogelio) Nogueras, Raúl Rivero. La propia lírica de Silvio Rodríguez, que ha estado tan cerquita de mí, y yo de ella. La obra lírica también de Carlos Varela. La poesía de Reina María Rodríguez, de Antonio José Ponte, Sigfredo Ariel, me han hecho la vida mucho mejor. Cuando he tenido problemas muy graves, recito poemas de todos estos autores como si fuera un mantra, como si fuera un rezo. Y estos rezos me han sacado de momentos muy difíciles.

En un aeropuerto que no me dejan salir, la policía me detiene en algún lugar, me pide algo, y yo estoy ahí con mi poesía. La poesía para mí es una tabla de salvación.

“Lo que para un balsero puede ser su balsa, para mí es la poesía. Es lo que me lleva a puerto”.

Aunque parezca una nave muy frágil, para mí es una gran nave. Y la nave va cuando tengo la poesía de mi lado”.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s