El declive de los cerezos


Por Irma Gallo Estos días de estar en casa (no me gusta llamarlo “encierro” pues para mí ha sido lo de lo más placentero, y el término sugiere castigo), como muchas mujeres, he trabajado lo doble o triple porque además del Home Office le he entrado sin remedio a las tareas del hogar. Además, me…

Alanis: cómo envejecemos juntas


Todo el album de Jagged Litlle Pill era eso: el statement de dejar de ser la niña buena para convertirse en la que dice las cosas sin pelos en la lengua. Un madrazo directo en la cara: dientes saliendo disparados y gotas de sangre y saliva incluidos.

De fantasmas y racismo: el Mississippi de Jesmyn Ward


Por Irma Gallo A riesgo de sonar intolerante, me dan flojera las historias que tratan de racismo contra afroamericanos en Estados Unidos. Y aún más: las que se sitúan en el sur de ese país. O bueno, me daban. Déjenme explicarme mejor: Desde pequeña, cuando vi chorrocientas veces Lo que el viento se llevó, la…

Los vampiros también mueren y Lizzy Goodman lo comprueba


Por Concha Moreno (Foto de portada: Lizzy Goodman, tumblr) Cuando tenía 18 años partí a un viaje a Nueva York. No sabía que me iba a quedar allá casi dos años. La música en mi discman era el Is this it? de los Strokes. No sabía, no sabía nada. Estaba triste, no emocionada. La voz…

Caparrós dice


Caparrós, por si no lo conocen, es un guerrero de la letra, un aventurero del periodismo. Ha dedicado su vida, que parece ya larga después de tantas odiseas, a contar historias de todo tipo: desde el hambre en el mundo hasta el placer de comer hasta el reviente.

Tatiana Tibuleac y la muerte de la madre


Dicen que cuando mueren los padres una se queda como sin asidera en este mundo, como un árbol al que arrancaran violentamente de su raíz, como un pájaro que, al caer de una rama, se hubiera roto las alas.

Solo los muertos son libres


Por Concha Moreno (Foto de portada: Alberto Cabello from Vitoria Gasteiz para Creative Commons) 22 de noviembre, 1963. Plaza Dealey, Dallas, Texas. “No puede decir que Dallas no lo ama, señor presidente”, le dijo la primera dama de Taxas. Y luego su cabeza estalló. Asesinaron a John Fitzgerald Kennedy. Hace una semana, como una sorpresa en…

¿Por qué empecé a leer?


Por Irma Gallo Siempre he sabido que soy muy afortunada. Nací en una familia amorosa, que ya es lo más importante para creer con una estructura emocional fuerte, pero además, mis padres son (y han sido siempre) amantes de los libros, la pintura, la música. Mi hermana Valeria y yo crecimos entre pinceles y caballetes,…

El fino arte de llenarse de polvo


Iba a decirles que me puse a ordenar mis libros. Me llené de polvo. Es el fino arte de llenarse de polvo. Entre estornudos me encontré sorpresas: dos ejemplares de Música para camaleones de Truman Capote y un ejemplar de las memorias de la hija René Goscinny, el gran comediógrafo que, con Uderzo, inventó a Astérix y Obélix.

¿Y cómo no marchar?


“Lector: no esperes una crónica. Esto no lo es. Son sólo unas palabras acerca de mi experiencia, de cómo me sentí. De lo mucho que significó para mí volver a las calles, con mis muchas hermanas: muchísimas, la mayoría, más jóvenes que yo. Hasta niñas, que iban felices con sus mamás. Pero también muchas, muchísimas mujeres de mi edad o mayores”.